domingo, 1 de marzo de 2009

SABADO

SABADO

Llega el sábado. Los sábados de tanta tristeza preñados están, que parecen un moretón en el rostro de tu propia madre, y para poder sobrellevarlos hay que buscar un pasaporte, la música, los amores que fugazmente calientan tus sabanas, el licor…están bien para ello.

El sábado, revolotean en mi mente las pequeñas desgracias acaecidas en la semana, mientras estoy en un bar. sentado en una butaca incomoda tomando cerveza , el sábado son unas cuantas horas de ironía donde la burocracia descansa, es el día en que las prostitutas se carcajean porque son flores que renacen los sábados, se inflaman de orgullo y sobrevaloran sus genitales…y al día siguiente quizás sus hijos puedan acostarse sin hambre.

El día sábado mi amigo es solamente aquel que bebe conmigo, el que comparte mis silencios y paga la cuenta (se deduce que tengo pocos) en la noche del sábado siniestras sombras hacen oscuros pactos en las mesas apartadas de los bares a veces esos socios se ven por ultima vez… a veces no y de nuevo pactan mientras una puta les lame su grasosa mejilla.

Si no cuentas con la mujer que deseas el sábado, en tu bar de siempre para embriagarte,

No es tuya amigo, y para poder besar a alguien esa noche habrás de acordarte de la persona que quisieras que estuviera allí, junto a ti, tranquilamente, induciéndose mutuamente a un coma etílico, el sábado la palabra amor agoniza de tanto ser pronunciada,.

El sábado es un reflejo de nuestras almas, es el día en que por fin podemos construir nuestra fotografía mental, es el día en que las personas tienen en el bolsillo el dinero por el cual trabajan, es el día de ser lo que nos niega la necesidad, es la hora en que el diurno y servil mendigo se convierte en el verdugo que tiene tu destino tallado en la hoja de su mohoso cuchillo en la mierdosa calle. A cambio de tu sueno de una noche, que también es el suyo.

El sábado es el día en que otra persona lame tus llagas, es el día de la destrucción necesaria.

ESPERANZA

ESPERANZA

I
me miro al espejo
y me contemplo
asquerosamente sobrio,
y llega la razón a las 10 AM
con su arsenal de
inmundas preguntas tontas.

II
la noche se refleja en mis ojos,
el Tankeray, la cerveza,
ella que no llegó
y algunos cigarrillos
manchan mi mirada.

III
no comprendo mi reflejo en ese espejo,
veo una criatura peluda y cobarde que mira con rencor
...ese debo ser yo,
y esos ojos traidores llenos de lagañas azules
deben ser los míos,
porque Pereira queda en Pereira
y mis ojos están allí
donde están los ojos de ese.

IV
¿es ese mi rostro inundado de oscuridad?
hmmm es solo la barba.
Me da apetito contemplar las venas gordas,
verdes y jugosas de mi cuello,
pero el suicidio
es el juego de los niños ricos
no el mío.

V
¿porque las personas
siempre se asoman a la ventana
y casi nunca se lanzan?
¿Porque ese tipo sonríe en el espejo?
ante la visión de sábados de bar con botellas llenas
y ratas gordas atravesando la calle a media noche.