Aquella chica que se
esconde en su cabello, que posee una sonrisa (que parece una amenaza) y que se
sienta siempre a mi lado donde yo esté, Rompió de repente en llanto luego de
recibir una llamada, Su hermosa boca de luz roja se contrajo y su rostro se transformó
en el puchero de un niño pequeño que no puede contener las lágrimas. Lloraba,
pero no con ese llanto falso de novela de las tres de la tarde, no con el viejo
truco de siempre, lloraba sinceramente y con todo el cuerpo: salió de allí envuelta
en una nube negra, en un verdadero trance de tristeza. Pedí a los dioses de mi
biblioteca que la consolaran, pero no dejé de preguntarme ¿qué le paso? ¿Qué
penosa circunstancia le dio a su rostro lloroso aquel color rosa semejante al color
falso que tienen las imágenes que adornan las fiestas infantiles de los niños
pobres? ¿quizás tuvo un malentendido? ¿quizás lo que ella dijo no fue lo que el
otro entendió? ¿atraparían a un familiar que andaba fugitivo? ¿o quizás le gritaron
por celular que el alma no era otra cosa que una conjetura muy optimista? ¿O algún
familiar apestado de lógica, con rigidez pedante y técnica le gritó aquella
canción que no acaba nunca? O ¿la terminó el novio? ¿será que alguien se
divirtió tanto con su cuerpo que el amor se convirtió en saciedad? ¿será que
alguno de los héroes de su mitología interior hecho de oro, pero con pies de
barro se derrumbó? O ¿alguien le recriminó haber sido ella misma...quizás
demasiado? Quizás, quizás, quizás, No dejaba de preguntarme mil disparates.
Eran las 10 y 24 de la
noche, Subí a la terraza oscura de mi casa a fumarme un cigarrillo y despejar
mi mente.
Sin querer metí la pata en un balde con agua y
jabón que alguien había dejado allí
Con los tenis mojados, le
escribí un mensaje al wasap:
-
Oe por que salió chillando?
-
Que sensible (me escribió con sarcasmo)
-
Un amigo mío se ahorcó, dijo lacónicamente
Pude ver el rafagazo, la
imagen de un muerto pensativo pasando por mi mente
Pero Como se me pudo
haber escapado, La misma, la misma hija de puta siempre,
fue la muerte y sus desolaciones.

