jueves, 4 de julio de 2019

EL PAIS MAS LEJANO DEL MUNDO

La hoguera seguía encendida para ti, solo esperaba tu señal para caerte encima con aquel salto de tigre que ya conoces, estos años de breves mensajes fueron como un insomnio a las dos de la madrugada. llegaste y eras un sol, la noche traía contigo locuras nuevas en su costal; cuando te vi, supe que me gustabas 1001 veces, eras la misma pelirroja alta de siempre, olvidada por el sol. Sentí tu mirada altiva y tus palabras distantes, pero olía en tu cabello la fragancia de aquella flor inolvidable.

Sufría un tranquilo temor y creo que tenía el aspecto de un perro amarillo que teme ser apaleado, pues al principio no deduje nada en tus palabras ni en tu mirada, tener una pesadilla es como estar loco un momento y estuve loco varias horas junto a ti en aquel bar, tuvé allí un deja vu: de otra vez a brindar con extraños y otra vez a cometer los mismos errores. trataba pues de descifrar tu frialdad, llegando a la media noche supe que en tu mochila traías intactas mis golosinas secretas y en tu bolsillo trasero aquella ciudad en la que solo tu y yo vivimos para hacer lo que nos dé la gana.

Estabas así por la gente, comprendí a Sartré cuando dice:  "el infierno son los otros" . te habías casado, y no me pareció la gran cosa, pues yo también me había casado con tu retrato sumergido en mis palabras y tu recuerdo de sal. deseo que no llenes de moral aquellos espacios que yo llené con mi cuerpo, sin embargo me avergüenzo de mi candidez frente a tu presencia... tu presencia que me traías intacta desde el país más lejano del mundo y me entregabas con astucia a espaldas de la gente, pero entiéndeme, pues si yo soñaba que te hacían llorar en aquel país , despertaba queriéndome morir.

Te fuiste otra vez y quedé con un sabor metálico en la boca y no existe otra razón para saber que volverás a traer tus piernas largas a mis riberas, más que el deseo que tengo de que lo hagas.

Aprendí a no tenerte...pero me aferro a mi tabla de naufrago creyendo que soy el patán montañés que devora tu corazón.


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